Otoño is by far mi estación favorita del año. No llego a entender porqué la gente aquí cuando llega el otoño empiezan a marchitarse, puedes ver como la felicidad se desvanece de sus rostros pero en cambio a mí me llena por dentro. Es una estación llena de sensaciones y una gama de colores que me alegran la vista cada vez que salgo por la puerta de mi casa.
A la vuelta del médico, si otra vez 35 euros de consulta... cuanto tienes que ir tres veces al mes, creerme que te rasca el bolsillo; he pasado por el bosque que hay entre mi casa y el centro. Todo está precioso, el suelo sigue siendo verde, un verde oscuro intenso con unas cuantas hojas rojizas, las primeras en caer cubriéndolo levemente. Los arboles totalmente dorados / ocres y sus troncos, cubiertos de musgo gracias a la humedad, a los pies de estos tímidas setas se dejan ver. El aire es fresco y todo huele como después de haber llovido y el cielo ya no es azul, es color grisáceo, eso sí, se nota que Winter is coming... las horas de luz se reducen a marcha forzada. Se escucha como las ardillas están locas recogiendo todo lo que pueden para provisiones y madrigueras y el viento hace que silben las ramas de los arboles que poco a poco se van quedando desnudas haciendo que lluvias doradas caigan sobre el suelo convirtiéndolo cuidadosamente en un manto dorado.
Me he quedado allí parada, perdiendo la noción del tiempo simplemente mirando a mi alrededor. Ensimismada analizando cada detalle, me podría haber quedado horas, la verdad es que solo me faltaba un té en mano.
Momentos como este, me hacen darme cuenta una vez mas, lo precioso que me parece este país y lo a gusto que me siento en él y como bien he dicho antes, no llego a comprender como la del lugar no lo aprecia.

Photo: Alguna de las postales que he adquirido hoy, si soy la tonta de las postales. Mis padres pronto podrán empapelar la casa con estas :D
Encarni
Espoo, Suomi
